De vuelta de las Olimpiadas, donde era entrenador asistente para el equipo Estadounidense, el entrenador de los Trail Blazers Nate McMillan podía finalmente revelar el jueves las dos semanas de sufrimiento que pasó en Beijing.
Eran noches sin dormir. Una mordaza auto-impuesta en sus emociones. Y la intranquilidad de mantener su lealtad.
Todo por Rudy Fernández.
El hiperactivo escolta de España, que se unirá a los Blazers este mes, brilló durante las Olimpiadas, incluyendo 22 puntos en la lucha por el oro frente a los Americanos. Y después de ver varios partidos desde primera fila de España, McMillan dice que Fernández, 23 años, es tan talentoso que “definitivamente” jugará, y jugará mucho, para los Blazers.
“Estoy sentado ahí (en el partido por el oro), con una cara seria, intentando no sonreir” dijo McMillan. “(España) son los tios a batir, pero estoy confuso. Ese es mi jugador y yo quiero (aplaude dos veces) pero yo tengo que (pone una cara seria) porque nosotros vamos contra él.”
McMillan dijo al principio en las Olimpiadas, que después de ver el segundo partido de España, tuvo una mala noche.
“Estaba tan impresionado con él hasta el punto de que la segunda vez que le vi, no dormí esa noche porque estaba imaginando las rotaciones,” dijo McMillan. “Juro que no dormí. No pude dormir pensando en él. Porque digo, podemos ponerle aquí, hacer esto con él, hacer eso con él y Brandon (Roy), y hacer esto… Él va a jugar con nosotros. Oh sí. Puedo verlo ahora mismo.”
Un 6.5 pies que nunca para, Fernández tenía de media 13.1 puntos, 3.5 rebotes y 2.1 asistencias mientras mantenía un 47% de tiro en las Olimpiadas, todo mientras le abría los ojos a los jugadores y entrenadores de la NBA. McMillan dijo que él y su compañero asistente de entrenador Mike D’Antoni, el entrenador de los New York Knicks, entraron en un continuo cachondeo durante uno de los partidos de Fernández.
“Cada vez que Rudy hacía algo, D’Antoni me miraba y decía, ‘¿tu jugador, eh?’” Dijo Mcmillan. ” Y yo estaba como, ’sí, no está mal’. Como si no fuera nada importante.”
“Entonces él hacia otra cosa, y D’Antoni estaba como ¡Wow! ¿Muy bueno no?”
“Sí, está bien. Él está bien, pero todavía tiene que trabajar en ir a su izquierda”.
“Pero él seguía haciendo rollos,” Dijo McMillan en un tono emocionado. “De pronto coge un globo, lo roba y ya esta balanceandose en el aro y es como… joder. Ahí, tú hablabas sobre el equipo de baloncesto estadounidense, y Rudy era la siguiente cosa de la que hablabas. Era equipo USA. Rudy. Y jugó para ganárselo.”
McMillan dice que se imagina a Fernández jugando en la segunda unidad con Jerry Bayless y Travis Outlaw, con el foco anotador centrado en Outlaw y Fernández como escolta, pero tampoco descarto a Roy jugando de alero con Rudy al lado de escolta.
“Siento que puedo entrenarle, y siento que puedo ayudarle a ser mejor, y siento que puede ayudarnos. ¿Pero cómo va a encajar dentro? Eso es lo que va a ocurrir todo este año con nuestros chicos… va a haber diferentes roles. Él era el hombre en España, donde tocaba el balón en cada posesión y el ataque fluía a través de él. Eso cambia un poco aquí. Todavía vamos a hacer cosas para ti, pero probablemente no vas a tocar tanto el balón como en España.”
McMillan dijo que no cree que menos toques de balón sea un problema para Fernández porque es un adepto en anotar sin balón mediante rebotes ofensivos, contraataques, y luchando por recuperar balones.
“Si pudiera decir una cosa de él, sería que no tiene miedo. No tiene miedo de hacer una jugada, cosa que es genial cuando estás hablando de jugar en la NBA. Tienes que tener corazón; no puedes tener miedo. Y él no tiene.”
Artículo original en ingles












